Metamorfosis 180

Calculadora de inversión en pauta

Cuánto puedes pagar por un cliente nuevo, cuánto presupuesto pide la meta que te propones y si tu negocio lo aguanta.

El presupuesto de pauta no se adivina ni se copia de otro negocio. Sale de lo que te deja una venta, porque la pauta no se paga con lo que facturas sino con lo que te queda.

Escribe tus números en los campos de abajo y la cuenta se arma sola mientras escribes. Nada de lo que escribas se guarda ni se envía a ningún lado.

Moneda

Tus números

Los cuatro campos de borde punteado son opcionales. Sin ellos la cuenta funciona igual, solo que no alcanza a decirte si el presupuesto te cabe.

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Lo que te paga el cliente, menos el producto y lo que te cuesta atenderlo.

 

Ventas que hoy no estás haciendo y quieres sumar.

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Si no lo sabes, déjalo vacío y la cuenta usa el peor caso posible.

 

Si no lo sabes, la tabla de abajo te dice en cuál necesitas estar.

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Las ventas totales, por todos tus canales.

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Lo que le pagas a quien te maneja los anuncios. Si lo haces tú, escribe cero.

Tu proyección

Estos son los cuatro números que te dicen de dónde sale tu presupuesto.

Lo máximo que puede costarte conseguir una venta nueva—La tercera parte de lo que te deja una venta. Es un límite, no una meta de gasto.
Presupuesto de pauta que necesitas al mes—Las ventas nuevas multiplicadas por lo que te cuesta cada una.
Utilidad nueva al mes, ya pagada esa pauta—
Esa misma utilidad nueva en doce meses—

Cuántas conversaciones necesitas

Una venta no llega sola, llega después de una conversación. Esta tabla no adivina tu porcentaje de cierre, te muestra en cuál necesitas estar para lograr la meta y cuánto puede costarte cada conversación en cada caso.

Si cierras Conversaciones que necesitas al mes Lo máximo que puede costarte una conversación
Escribe lo que te queda limpio de una venta y cuántas ventas nuevas quieres.

Esta cuenta aplica a campañas de mensajes, donde la persona te escribe, y no se mezcla con campañas que llevan a la página web, porque ahí el recorrido es otro. Y el costo por conversación más barato no es necesariamente el mejor: una conversación más costosa que compra vale más que diez baratas que no.

Si te cabe

Un negocio sano no debería dedicarle al marketing más del diez por ciento de lo que vende al mes, contando lo que paga por el manejo y lo que pone en anuncios.

Lo máximo que tu negocio aguanta al mes—El diez por ciento de lo que vendes, menos lo que pagas por el manejo.
Ventas nuevas al mes que sí te caben—Lo que aguantas dividido en lo que te cuesta cada venta.

Escribe cuánto te queda limpio de una venta

Es el dato del que sale todo lo demás, y el veredicto cambia mientras escribes.

Qué dicen tus números

Acá aparece la lectura de tu negocio en una frase, con las cifras que escribiste arriba.

La regla, en el orden en que se usa

  1. El techo por venta es lo que te queda limpio de una venta dividido en tres, y marca hasta cuánto puedes pagar por un cliente nuevo sin perder plata.
  2. El presupuesto del mes son las ventas nuevas que quieres multiplicadas por lo que te cuesta conseguir cada una. Cuando ese costo todavía no lo sabes, se usa el techo, que es el peor caso posible.
  3. El tope de tu negocio es el diez por ciento de lo que vendes al mes, menos lo que pagas por el manejo de tu pauta.
  4. Si el presupuesto se pasa de ese tope, se baja la meta de ventas y nunca el techo por venta.
  5. Las conversaciones que necesitas salen de dividir las ventas nuevas en tu porcentaje de cierre, y lo que puede costarte cada conversación es el costo por venta multiplicado por ese mismo porcentaje.

Subir el valor de tu venta no te obliga a invertir más. Lo que hace es levantar el techo, de manera que queda más espacio entre lo que te cuesta traer un cliente y lo que puedes pagar por él. Si ya sabes cuánto te cuesta una venta, el presupuesto se calcula con ese costo y no con el techo, y ahí se ve que al subir el valor de la venta el presupuesto se queda igual mientras tu utilidad sube.